Exprimió a Jiri Lehecka, pero no fue suficiente. Bravo, en cualquier caso, por Martín Landaluce y este bonito viaje que ha deparado por el Masters de Miami en el que el español, de 20 años, deja su carta de presentación: meritorio lo de alcanzar los cuartos de final de un Masters 1000, pero más relevante todavía las señales emitidas, que advierten de un joven con potencial, apetito y decidido a dar un nuevo rumbo a una evolución que parecía haberse enfriado. De eso nada. Tiene ahora a tiro el top-100. Después de ganar seis partidos en ocho días, el español, procedente de la fase previa, chocó finalmente con el checo, quien progresó entre sudores: 7-6(1) y 7-5, tras 2h 02m.
https://ift.tt/k0i3Utw
0 Comentarios