La fuerte ola de calor que azota Francia, con temperaturas marcando récords históricos para un mes de mayo desde que hay registros, amenaza con abrasar también al Ejecutivo francés. El Gobierno que preside Sébastien Lecornu, que venía de atravesar unas semanas de tranquilidad, ha vuelto al foco de las críticas por su falta de previsión ante la fuerte canícula que ha provocado ya siete muertes, directas o indirectas. Esta tarde el Ejecutivo se reúne para planificar futuros episodios, pero la oposición y asociaciones medioambientales y sociales consideran que el encuentro llega demasiado tarde.
https://ift.tt/lN6Yw9T
0 Comentarios