Nada más acabar la II Guerra Mundial en 1945, el presidente de Checoslovaquia, Edvard Benes, firmó los decretos que privaban a los ciudadanos de etnia germánica de la nacionalidad checoslovaca y confiscaban sus bienes. Fueron expulsados de sus hogares, primero de forma salvaje y luego con andamiaje legal, cerca de tres millones de alemanes de los Sudetes, un conjunto de territorios periféricos de Bohemia, Moravia y Silesia. Desde entonces, los supervivientes y sus descendientes han celebrado un encuentro anual que, este pasado fin de semana, se ha reunido por primera vez en suelo checo tras una invitación del festival Meeting Brno. Lo que pretendía ser un gesto histórico de reconciliación —en un país que fue ocupado por la Alemania nazi entre 1938 y 1945— ha logrado inflamar la Cámara de Diputados y unir, en contra del evento, a la extrema derecha y el comunismo.
https://ift.tt/fRYXvzk
0 Comentarios