Estaciones llenas de bicicletas con las baterías sin cargar. Estaciones que en la aplicación figura que están vacías, pero en realidad tienen vehículos disponibles. Bicicletas sin pedales. Con la cadena rota, las ruedas gastadas. Frenos que no frenan. Turistas con tarjetas de abonado que dicen que les han dado “en el piso turístico” o de “Airbnb”. Problemas de uso derivados del cambio diseño de la aplicación. Desde hace unos meses y sobre todo unas semanas, el servicio de bicicleta pública de Barcelona, el Bicing, pionero en España, recibe un aluvión de quejas, sobre todo en las redes sociales.
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