Todos ellos huyen del calor, defienden que estos espacios, en el Círculo de Bellas Artes, en el Centro Cultura Matadero, en la sede del Ayuntamiento CentroCentro, deberían superar la almendra central de Madrid y apuestan por mejorar la oferta por encima de una foto bonita como resultado. Todos ellos hablan desde alguno de los tres refugios climáticos abiertos en la capital, desde esos lugares en teoría pensados para guarecerse de las altas temperaturas, pero totalmente insuficientes para la población que de ellos haría uso si la oferta estuviera más extendida por la ciudad. Mientras los usuarios reclaman más iniciativas públicas de este tipo, los expertos consideran que deberían abrir más tiempo, expandirse más allá del centro y priorizar el confort a las opciones culturales.
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